La diversidad presente en el territorio de Tacuarembó permite potenciar el turismo de experiencias, permitiendo al público alejarse de las rutas masificadas e invitándolo a contemplar diferentes propuestas vinculadas a la naturaleza.

Dentro de las opciones que se de destacan y que son una oportunidad para recorrer durante las tradicionales vacaciones de julio, se encuentran las siguientes:
-Quebradas del Norte: ofrece cascadas, senderismo, trekking, monte nativo, flora y fauna, avistamiento de aves, astro turismo y cabalgatas.
-Villa Ansina: cuenta con un turismo rural y náutico, los arenales del Río Tacuarembó y pesca.
Balneario Iporá: aquí se puede practicar senderismo, campamentos, y deportes acuáticos.
San Gregorio de Polanco: con sus atardeceres únicos y el Museo a Cielo Abierto, este lugar combina naturaleza, cultura, historias
Quebradas del Norte
Es una región de horizontes únicos, caracterizada por cerros con cimas aplanadas que delimitan valles moldeados por las corrientes de aguas cristalinas. Un ejemplo de ello son las majestuosas Quebradas y Cañón de Laureles, ambos toman su nombre del Arroyo Laureles, que fue bautizado así por la enérgica cantidad de árboles de laureles que crecen en sus
orillas. Las Quebradas son una serie de incisiones entalladas en roca basáltica de gran sensualidad visual, donde confluyen cuevas, paredones verticales y saltos de agua que crean microclimas subtropicales con abundante vegetación. Esta zona provee refugio y alimento a una gran heterogeneidad de especies de fauna nativa de singular rareza. Más de 160 especies habitan las quebradas, los visitantes pueden constatar la presencia de gatos monteses, osos hormigueros chicos, carpinchos, nutrias, zorros y manadas de coatíes, entre otros.

Aquí hay interesantísimas propuestas de ecoturismo de la mano de establecimientos rurales que ofrecen disfrutar de actividades como senderismo, avistamiento de flora y fauna, y cabalgatas, oportunidad de practicar oficios camperos, además, de experimentar la deliciosa gastronomía casera y descubrir sabores profundamente criollos. Quienes brindan estos servicios son conscientes de su rol como guardianes del equilibrio primitivo por lo que mantienen una interacción armoniosa entre naturaleza y actividad humana.
Villa Ansina
Sobre la margen izquierda del Río Tacuarembó Grande en la Ruta 26 y 55 kilómetros al Este de la ciudad de Tacuarembó se encuentra Villa Ansina. Un poblado con algo más de 3000 habitantes cuya calidez y cordialidad ofrecen al visitante una gran bienvenida y atención.
Su principal atractivo turístico son sus playas de finísimas arenas blancas que se abren camino entre los montes nativos a ambas orillas del río. Es una zona de abundantes bañados y llanuras ondulantes con pequeñas y pintorescas colinas.
Ansina, como es conocida popularmente, cuenta con zona de camping con mesas, bancos, parrilleros, luz y agua corriente.
Balneario Iporá
Como tantos otros sitios del departamento este balneario toma su nombre de la lengua guaraní, Iporá significa «agua clara». Ubicado a siete kilómetros de la ciudad de Tacuarembó fue fundado en 1965 por Felipe Albornoz Da Costa y en sus inicios era una propiedad privada. Sin embargo, en 1978 la Intendencia de Tacuarembó logró adquirirlo y desde entonces el acceso es libre para todo publico. Se ha convertido en un lugar preferido de los tacuaremboenses que lo visitan en todas las estaciones del año
El paisaje del balneario está salpicado por colinas cubiertas de montes de eucaliptos, pinos, cipreses, robles y palmeras. Una vegetación que corona el magnífico Lago de la Juventud, el primero de varios espacios acuáticos artificiales desarrollados en el área. Playas de arena dorada y rocas revisten sus márgenes, sus aguas de mucha pureza y gran profundidad invitan a toda clase de actividades deportivas y recreativas.
Posee una marcada infraestructura turística con piscina de dimensiones olímpicas, vestuarios, parador de dos pisos, canchas multipropósito, juegos infantiles. Las alternativas de estadía son cabañas y una amplia y completa zona de camping que tiene todos los servicios disponibles, como churrasqueras, agua, energía eléctrica, mesas, bancos y baños brindando condiciones que invitan al pleno disfrute y tranquilidad.
Adentrándose por sus praderas, otros dos lagos de enormes dimensiones completan la experiencia ecoturística de la zona. Forman parte del Parque Presidente Manuel Oribe. Sus 600 hectáreas concentran bosques y una belleza escénica singular que ofrece hogar a diversos mamíferos, reptiles, peces y aves autóctonas. Como en todo el territorio aquí se promueven la conservación y acciones de sostenibilidad que preservan el equilibrio natural del ambiente.
San Gregorio de Polanco
Transitando hacia el Sur del departamento, a 140 kilómetros de la capital Tacuarembó, se encuentra San Gregorio de Polanco. Es conocida como la Península Dorada por las limpias arenas y extensas dunas que cubren sus costas sobre el imponente Río Negro. La magia que emanan sus atardeceres despierta admiración entre los lugareños y visitantes, en especial, en época estival.
Antiguamente esta región estuvo habitada por indígenas, los pobladores llamaron a la ciudad Gregorio en honor a su fundador, el General José Gregorio Suárez, y luego a este nombre le agregaron “de Polanco”, respondiendo a la costumbre española y debido a que el paraje era conocido como el Paso de Polanco.
En la actualidad recorrer sus calles es una experiencia inmersiva en el arte contemporáneo ya que aquí se encuentra el primer Museo Abierto de Artes Visuales del Uruguay y de Latinoamérica. Fue inaugurado en 1993 y cuenta cocn murales y esculturas que adornan casas, edificios y espacios públicos. De esta manera, engalanan el patrimonio cultural de la ciudad y son una manifestación artística dinámica en permanente transformación y expansión.
Otra riqueza patrimonial que alberga la ciudad es el Museo Histórico Casa Muga (MUHCAM), un antiguo almacén de ramos generales que data de principios del siglo XX y que solía pertenecer a la familia Muga. Hoy es un espacio de viaje al pasado, una reliquia poética que ofrece una colección documental del comercio, con más de 400 piezas arqueológicas reunidas durante varias décadas por el vecino Segundo Ademar “Pocho” Muga Prieto.

Sus playas de arenales prístinos y grandes bosques artificiales de pinos y eucaliptus conforman la belleza panorámica que rodea a la ciudad de San Gregorio de Polanco y brindan un marco ideal para la práctica de deportes náuticos, pesca deportiva y avistamiento de fauna nativa.
Posee una extensa y completa zona de camping con módulos de varias dimensiones y una plaza hotelera diversificada que cubre todas las necesidades del visitante.
Durante el verano, el caudal de turistas es tal que triplica a la población local. Se realizan festivales musicales y eventos folclóricos, progresivamente San Gregorio de Polanco se está convirtiendo en uno de los principales polos turísticos del Uruguay.
Más información en www.tacuaremboturismo.gub.uy

















