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La Intendencia de Tacuarembó recuerda a la población que los camiones municipales pasarán a recoger elementos en desuso que puedan acumular agua y servir de criaderos para el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.

Las acciones forman parte de la campaña “Prevenir el dengue es tu responsabilidad” que se desarrollará los días 20, 21 y 22 de marzo en el barrio Torres de la ciudad de Tacuarembó, zona en la que se detectó una importante presencia del mosquito.

El cronograma de recorridos incluye áreas específicas de la ciudad:

Miércoles 20: Avenida San Martín y la vía férrea hasta Román Rodríguez y Alberto Moroy.

Viernes 22: Alberto Moroy y Calle 4150, pasando Ney Ferreira, Laura Dantone, Santiago Camacho, Eduardo Fabini, Maestro Anacleto Pereira.

Jueves 21: Avenida San Martín y Román Rodríguez hasta el empalme de la Radial, recorriendo Laura Dantone, 8 de Junio, calle 4150 y Las Flores.

Dengue, fiebre Chikungunya y virus Zika

Según información aportada por el Ministerio de Salud Pública (MSP), la forma más eficaz de prevenir la transmisión o de controlar una epidemia de este tipo es – por un lado – adoptando las medidas de protección personal que reducen la exposición de las personas a los mosquitos como es el uso de repelente, mosquiteros y tules. Por otro lado, disminuye la presencia del mosquito.

Por tratarse de un insecto netamente urbano y domiciliario, la primera y más importante medida es acondicionar al ambiente cercano al domicilio (peridomicilio), eliminando posibles lugares donde el mosquito se reproduce.

El Aedes aegypti es un mosquito que deja sus huevos en recipientes de uso doméstico con paredes rígidas y con agua poco contaminada. Los criaderos son recipientes, preferentemente de color oscuro, rodeados de vegetación, expuestos al agua de lluvia o simplemente conteniendo agua de la canilla quieta por varios días. Éstos pueden ser tanques, neumáticos, recipientes, baterías viejas, botellas, floreros, baldes, piletas, piscinas, canaletas, desagües, bolsas de nylon, cavidades en árboles y rocas, etc.

Cuando hablamos de “eliminar criaderos” nos referimos a evitar que los recipientes cumplan esa función, por lo que se deben tapar, dar vuelta, poner bajo techo, cubrir, rellenar con arena, perforar, etc.

Este control físico puede y debe complementarse con el control químico a través de larvicidas (eliminación de las larvas) (Bacillus thuringiensis o Bti, Temephos, Piriproxifen, hipoclorito de sodio, sal, entre otros). Los adulticidas (eliminación de los adultos) aplicados desde la vía pública como ultra bajo volumen (UBV o ULV) o con termonebulización deben reservarse para el bloqueo de un brote. Con los productos químicos hay que evitar los abusos ya que en varios países de la región se ha constatado resistencia.