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Con la presencia del Intendente Departamental Dr. José O. Menéndez, la Alcalde Alina Lorenzo, el Presidente de la Junta Dptal. Gerardo Mautone y jerarquías municipales, familiares y amigos se realizó un homenaje con mensajes recordando su trayectoria y perfil humano y se descubrió un retrato, obra del artista Leonardo Gularte.
Reflejamos a continuación un artículo del periodista Francisco Connio que refleja algunos aspectos de su vida y huella transitada en su San Gregorio de Polanco.
Se nos adelantó Sergio Teixeira
Sergio Teixeira nació en San Gregorio y vivió una niñez como tantos otros gurises, con juegos inocentes y con diabluras de la barrita de amigos, donde la pelota era el rey del entretenimiento, donde las horas pasaban en la tranquilidad de la seguridad de otros tiempos.
Aprendió a moverse en la sociedad desde chico al paso de su padre, Juan José, un hombre que le transfirió no solo esa pasión por los colores amarillos y negros sino por la gente de un barrio muy particular como el de Peñarol, del que nunca se desprendió aún más allá de su etapa de jugador o dirigente o de simple hincha carbonero.
Ese barrio de los “de alpargatas”, como el recurría al mencionar a sus adherentes políticos, esa gente que más allá de la pasión política lo tenían como un referente personal.
Aprendió desde muy chico, cuando la adolescencia le comenzaba a pintar la barba, a militar en política, eligiendo el Parido Nacional, pero con valores adquiridos de un padre socialista, que le enseñó como transitar en la vida, pero fundamentalmente como mediar o como defender su punto de vista ante cualquier circunstancia.
Posteriormente la política fue el eje de su vida, más allá de formar su familia con una hija de San Gregorio con la que tuvo dos hijas Nadia y Melissa, a las que les inculcó esa pasión por la política sin tener la certeza, de que definitivamente elegirían ese camino en un futuro. Se mostraba orgulloso, y lo hacía abiertamente cuando ellas ocuparon bancas en la Junta Departamental o en el propio Parlamento. Orgullo de padre por encima de las banderas políticas.
Fue un hombre que defendió su terruño desde donde le tocara estar, ya sea en cualquier actividad política como en la vida misma. Nunca ocultaba ese amor por San Gregorio al que siempre quiso volver y terminar su etapa disfrutando de los nietos, sintiéndose orgulloso por la familia que formó.
Fue Secretario de Junta de San Gregorio, edil, fue Secretario de la Junta Departamental de Tacuarembó, integrante del Plan Fénix, como de otras tantas comisiones para diferentes temas.
Y fundamentalmente quedará en la historia de la ciudad como el primer Alcalde, siendo ratificado por segundo periodo por lo que la lectura indica que la gente, apostó a una forma de conducción y confió plenamente en su capacidad de líder político y quizás el único, con ese perfil de “Caudillo” en nuestra localidad.
Confrontativo con quienes estaban en la otra vereda política, siendo directo y muchas veces sin pelos en la lengua para marcar terreno. Eso lo hizo un enemigo durísimo en la arena política local, pero respetado al fin.
Un Polanqueño sincero, y de largas charlas, -al menos en nuestro caso-, donde le gustaba recordar sus logros, sobre todo sabiendo que del otro lado el micrófono, el grabador lo reproduciría.
No escatimaba elogios incluso para sus enemigos políticos siempre u cuando entendía que el beneficio era para el pueblo como por ejemplo los integrantes del Museo del Arte, de quien decía que muchos de sus fundadores eran del Frente Amplio y sin embargo trabajó a la par con ellos siendo el promotor de la llegada de pintores de jerarquía y con nombre para comenzar el Museo de Artes Plásticas a cielo abierto.
Un hombre que se embarcó en un sinfín de proyectos, como por ejemplo la comunicación siendo director de Radio Ibirapitá, así como de otros tantos de diversa índole, culminando quizás con la obra de construcción más grande de San Gregorio en los últimos años, como el parque Lineal Costero con rambla, de la que señalaba “fue un sueño desde la época de mi padre”.
Se jactaba de ser un buen anfitrión y de hecho recibió a dirigentes políticos de todos los colores partidarios sin tener preferencias con alguno a excepción de aquellos con los que tenía obviamente cierta afinidad.
Y como “obligación moral” debía devolverles la visita a los españoles, para continuar el hermanamiento con la ciudad de Punta Umbría, unidas ambas localidades por la Virgen del Carmen, patrona de ambas villas. Por eso este viaje con su señora a la madre patria donde tras un infarto dejaría de existir.
En esta última década, ya más dedicado a la política local específicamente, ocupando su cargo en el Municipio, repartió elogios y varias críticas, quizás propias de quien ocupa un cargo tan trascendente como el de Alcalde de una ciudad.
Sin embargo, aún en aquellos que criticaron puntualmente su accionar hoy respetan en silencio el dolor de una familia, de un polanqueño, de un hijo de nuestra ciudad. Un hombre que sin dudas puso un mojón, y marcó una época trascendente en la historia de San Gregorio. QEPD.
Escribe: Francisco Connio
De San Gregorio Portal