Con gran satisfacción se observa como cada día es más evidente el creciente número de participantes, desde niños hasta adultos, que se suman con entusiasmo a esta iniciativa, dedicando tiempo y esfuerzo a la construcción y preparación de sus propios carritos de rulemanes.
Más que una simple competencia, esta actividad se ha convertido en un punto de unión para personas de todas las edades, fortaleciendo los lazos familiares y fomentando la inclusión.
Gustavo Martínez, el organizador que está detrás de cada evento, se refirió a la reciente edición llevada a cabo en el Balneario Iporá, y anticipó que habrá nuevas fechas para que todos puedan disfrutar. Resaltó la naturaleza recreativa y saludable de esta iniciativa, destacando su potencial para alejar a los niños de las pantallas y permitirles conectarse con actividades físicas y sociales enriquecedoras.
Otro aspecto en el que hizo hincapié es la noble causa benéfica, ya que lo obtenido en cada carrera contribuye a apoyar a instituciones sociales locales. «Primero fue el Hogar Paz Nadal, y ahora el Salón Comunal del barrio Godoy recibirá una generosa donación de alimentos», afirmó Martínez.
En términos de participación, indicó que la última edición atrajo a más de 100 competidores que se sumaron con emoción, así como el público que acompañó durante toda la jornada. También remarcó el apoyo de los comerciantes y la Intendencia de Tacuarembó




























