Tacuarembó cumple hoy 191 años, casi dos siglos durante los que ha sido cuna de innumerables transformaciones, tanto productivas, como sociales o urbanas. Desde aquella lejana Villa San Fructuoso, del 27 de enero de 1832 hasta el Tacuarembó actual, existen un cúmulo de historias y personajes que atraviesan la fisonomía de la capital departamental de Norte a Sur.
La primera designación que tuvo el territorio fue Villa San Fructuoso, tarea que fue encomendada al hermano del presidente, el coronel Bernabé Rivera. Fue así que partió de Montevideo una caravana de carretas y familias hacia la ribera del Río Tacuaremboty, que en lengua guaraní significa “río de los cañaverales o tacuarales”.
Luego de tres meses, llegó la larga caravana al lugar y, posteriormente el coronel Bernabé Rivera fundó la villa bajo el nombre de San Fructuoso. Este hecho tuvo lugar el 27 de enero de 1832 y marcó la rica historia de lo que hoy se conoce como Tacuarembó.
Algunos de los primeros pobladores de San Fructuoso fueron José María Navajas, Ramón Cáceres, Cornelio Cantera y Lorenzo Fernández. Luego del proceso fundacional, Bernabé Rivera solicitó el envío de un sacerdote y que la villa se organizara judicialmente para el futuro pueblo.
Para el año 1837 la zona ya denotaba un importante crecimiento, contaba con más de 500 habitantes, juez de paz, jefe militar, cura párroco, alcaldes y una Comisión de Obras Públicas. Por esta razón, el 16 de junio se promulgó la Ley N° 158, que creaba tres departamentos: Salto, Paysandú y Tacuarembó.
Con el paso del tiempo, la comunidad continuó creciendo. El 17 de junio de 1912, la Villa de San Fructuoso fue elevada de categoría y, conjuntamente con ello, cambió su nombre bajo la Ley N° 4.031, y pasó a llamarse Tacuarembó. Se dice que el nombre fue dado por la costumbre, ya que la gente se refería con ese nombre al poblado que se encontraba en las cercanías del río Tacuarembó.
El intendente Wilson Ezquerra saluda y desea un Feliz Aniversario a la ciudad de Tacuarembó y a todos los habitantes que a lo largo de la historia han forjado un lugar de constante progreso y crecimiento.

























