Escudo Departamental

Exposición de motivos:

Enviada por el entonces Consejo Departamental de Tacuarembó, el 4 de noviembre de 1960

Aprobado el 29 de diciembre de 1960, según acta Nº 78 de la Junta Departamental de Tacuarembó

Desde hace años, Tacuarembó alienta la esperanza de que su terruño, sintetizado en el simbolismo de sus rasgos mas prominentes, se viera plasmado en el campo de un Escudo que, gráficamente, expresara el origen etimológico de su nombre, su fisonomía geográfica, y que dijera de sus esfuerzos en los órdenes laborales, y de la cultura, realizados en pro del progreso a que, como unidad política, le corresponde desarrollar en el concierto nacional.

Se han sucedido anteriormente algunas iniciativas que no llegaron a cristalizar, y en el profundo sentido localista de nuestro pueblo, sigue esperando aún su emblema, cuyos blasones traduzcan con fidelidad sus características físicas, su permanente afán de superación, su riqueza que florece con la generosidad de su suelo feraz, y el tesón con que sus hijos han ido forjando la hermosa realidad que es hoy nuestra amalgama político – social – económica, sinónimo de la pura ejecutoria democrática.

El proyecto de símbolo regional que sometemos a la ilustrada consideración de ese Organismo Legislativo, refiere en su graficismo las características que hemos aludida anteriormente. En efecto:

EL SOL NACIENTE: cuya luz de libertad aureolara sobre las fronteras de lationamerica el glorioso 25 de mayo;

LAS CAÑAS TACUARAS: que dieron el nombre a nuestro Departamento y que, en primer plano, colocadas en forma de “V” nos hablan así de victorias; victorias pasadas durante la gesta de nuestra independencia; victorias posteriores, empuñando las armas de la paz y del trabajo; victorias de hoy, logradas por nuestros profundos sentimientos democráticos, contra ideas foráneas de reacción y de violencias que pretenden empañar la hermosa herencia de dogmatismo que, a fuerza de valor y sangre, supieron forjar nuestros héroes legendarios, y sobre el que se asienta, inconmovible, nuestra felicidad ciudadana;

LA REPRESA DE “RINCÓN DEL BONETE”: fuerza poderosa, arrancada a las aguas de nuestro río limítrofe, puesta al servicio del bienestar de la nación, y que nos dice elocuentemente cuán grande es la energía que guarda en su seno nuestro suelo, y cuanto de él puede esperarse si, con amor y trabajo, procedemos a su explotación nacional;

LA MANO DEL SEMBRADOR: nos habla del cariño a la tierra, de su generosidad y fecundidad, al recibir primero la simiente en sus entrañas, y volvérnosla luego transformada en fruto, que es pilar de la economía regional primero, y nacional después;

LA RIQUEZA PECUARIA: simbolizada por una cabeza de vacuno y otra de lanar, es fuente primordial de nuestra producción, en la que se fundamenta nuestra estructura laboral y económica;

UNA ANTORCHA: cuya llama cubre la fisonomía del departamento, y que, transportando sus límites, nos habla del esfuerzo que se realiza para lograr una cultura integral, y que tiende a expandirse buscando entrelazarse con la de los pueblos que integran la orientalidad;

Finalmente el accidente geográfico, cuyo nombre esta tan íntimamente ligado a nuestro suelo, que pronunciar el uno, equivale a memorizar el otro:

El “CERRO BATOVI”: testigo silencioso de nuestro pasado histórico, de nuestros afanes, de nuestra fe y esperanza del presente y del futuro, que por la etimología de su nombre guaraní, pareciera que la naturaleza y el destino lo han ubicado en esta tierra para que sus hijos succionaran de ésta, las virtudes que han hecho de ellos hombres fuertes, laborables, ciudadanos uruguayos dignos de la grandeza de nuestra Patria.

Dejamos así expuestos los motivos que han servido como elementos constitutivos de los blasones a que nuestro juicio debe ostentar nuestro símbolo regional, por lo que no dudamos que la ilustrada consideración de los señores Ediles ha de permitir prestar la sanción a tan importante proyecto.

Sin otro motivo, hacemos particularmente grata la oportunidad para saludar al señor presidente, y en su persona a los demás señores miembros de esa corporación, con las seguridades de nuestra consideración mas distinguida

Por el Consejo Departamental de Tacuarembó:

 

Aristóteles Macedo Vital Oribe Palomeque

PRESIDENTE SECRETARIO

 

El 3 de mayo de 1991, por decreto Nº 4, de la Junta Departamental de Tacuarembó, decreta:

“Art. 3º.- El escudo del Departamento pasará a lucir en su parte inferior la leyenda “EL PAGO MAS GRANDE DE LA PATRIA”

Dicha frase se incorporará como resultado de un concurso reglamentado por el Gobierno Departamental de Tacuarembó”.

Por la Junta Departamental de Tacuarembó:

 

Prof. Wilson Exquerra Martinotti

PRESIDENTE